Cómo funciona
Toda compañía entra a Ítaca por el mismo camino. Cambia el contenido; el método no.
Qué bases hay, qué ventana cubren, qué llaves cruzan entre ellas y qué falta. Es la radiografía de su data antes de preguntarle nada.
Las cosas que existen en su compañía: las declaradas en sus sistemas, las tácitas que todos usan y nadie registra, y las que nadie ha nombrado. Es lo que hace que cada módulo hable en su idioma.
De un repertorio corto —margen real, pagador que demora, demanda y recompra, concentración, planta, precio— se eligen dos y se montan sobre su ontología.
El bootcamp
Un buzón, el formato que ya tiene. Llave propia. Las cédulas no entran.
Qué existe en su compañía. El primer dolor, en vivo, con su data.
El mapa completo de objetos. Cierre con el CEO y su equipo.
Los módulos en línea, las listas descargables, «correr de nuevo». Treinta días para decidir.
Después
Archivo, SFTP o conector. Entra al lago con la misma llave.
Con la fecha de corte nueva. El informe y las listas quedan en su login.
Las listas dicen qué cotizar, qué comprar, a quién llamar. Su gente actúa; Ítaca mide si funcionó.